Climatización solo para empresas · València y área metropolitana

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Temperatura, higiene y calidad del aire en obradores e industria alimentaria del área de València

Línea de producción y envasado de alimentos en una planta industrial

En una industria alimentaria la climatización tiene tres clientes a la vez: el producto, que exige una temperatura determinada; la sala, que debe mantenerse limpia y sin condensaciones; y las personas que trabajan en ella durante todo el turno. Cada uno impone requisitos distintos y a veces opuestos, y la instalación tiene que encontrar el punto en que los tres se cumplen sin disparar el consumo.

El área de València reúne actividades con exigencias muy diferentes: horchaterías y fabricantes de horchata en l'Horta Nord, obradores de pan y pastelería en casi cada municipio, salas de despiece y elaborados cárnicos en los polígonos y almacenes de cítricos en las comarcas que rodean la capital. Este artículo repasa qué piden las normas y los procesos en cada caso y cómo se traduce en decisiones de climatización para la industria alimentaria.

Temperatura del producto, de la sala y del trabajador

Conviene separar tres conceptos que a menudo se mezclan. La temperatura del producto la fijan las normas sanitarias y de calidad, y se controla sobre todo en cámaras y durante el proceso. La temperatura de la sala es la que permite mantener esa cadena mientras el producto está fuera de la cámara. Y la temperatura de trabajo es la que regula la normativa de prevención para quienes pasan la jornada en ese espacio.

Para trabajos ligeros, el Real Decreto 486/1997 marca un rango de 14 a 25 °C y limita las corrientes de aire acondicionado a 0,35 m/s cuando el trabajo no es sedentario. Si el proceso obliga a trabajar más frío, como en una sala de despiece, la diferencia se compensa con organización y equipos de protección, pero también con una difusión de aire que no castigue al operario.

Qué exige cada actividad

La tabla resume los requisitos de referencia en cuatro actividades habituales del área de València y lo que suponen para la instalación. Los valores de producto proceden de la normativa citada. En panificación y en almacenes de fruta los parámetros dependen sobre todo del proceso y de la variedad, por lo que se definen junto con el responsable de calidad de cada planta.

ActividadReferenciaQué implica para la climatización
Horchata de chufaReal Decreto 1338/1988: horchata natural a 2 °C como máximo en la industria; pasteurizada, a 5 °CCámaras muy frías junto a salas de elaboración, con riesgo de condensación en techos y puertas
Despiece y elaborados cárnicosReglamento (CE) 853/2004: sala a 12 °C como máximo o sistema equivalente; carne a 7 °C y despojos a 3 °CSala fría durante todo el turno, difusión a baja velocidad y control de la humedad
Panificadoras y obradoresSin temperatura de sala fijada por norma; mandan el proceso y el Reglamento (CE) 852/2004Calor intenso de hornos, cámaras de fermentación y polvo de harina en suspensión
Almacenes de cítricosCondiciones de proceso: la desverdización trabaja en torno a 20 °C y con humedad superior al 90 %Cámaras muy húmedas con renovación de aire controlada y zonas de confección con personal

Por dónde entra el aire, hacia dónde va y qué arrastra

El Reglamento (CE) 852/2004 pide ventilación suficiente, que el aire no se mueva de las zonas sucias a las limpias y que los elementos de ventilación se puedan limpiar con facilidad. Llevado a la instalación, significa decidir la presión de cada sala, filtrar el aire exterior antes de que alcance el producto y no colocar unidades interiores justo encima de líneas de envasado o mesas de trabajo. Algunos detalles marcan la diferencia en una auditoría:

  • Bandejas de condensados con pendiente y desagüe accesible, sin agua estancada.
  • Conductos y difusores que se puedan desmontar o registrar para su limpieza.
  • Filtros adecuados al polvo de cada zona: harina en obradores, cartón y polvo exterior en expedición.
  • Materiales resistentes a los productos de limpieza y a los lavados frecuentes.
  • Unidades exteriores alejadas de tomas de aire, contenedores y salidas de vahos.

La condensación, el problema que más se repite

Una sala de elaboración templada junto a una cámara a 2 °C, como ocurre en muchas horchaterías, crea superficies frías en puertas, techos y conductos donde el vapor del aire se convierte en gotas. Reducir la humedad de la sala y aislar bien los elementos fríos resulta más eficaz que bajar la temperatura de todo el espacio. Si el problema es puntual o aparece solo en campaña, unos deshumidificadores industriales de alquiler permiten comprobar el efecto antes de tocar la instalación fija.

Horchaterías y obradores en temporada alta durante los meses de más calor

La horchata concentra su producción en verano, justo cuando la carga térmica exterior es máxima. Muchas horchaterías y pequeños fabricantes de Alboraia y del resto de l'Horta Nord, donde se cultiva la chufa amparada por la Denominación de Origen Chufa de Valencia, trabajan en bajos de edificios con poco espacio para máquinas. La instalación de climatización en Alboraia y su entorno debe dimensionarse para los días más calurosos de julio y agosto, no para una media.

En un obrador de pan o pastelería el reto es otro: hornos que aportan mucho calor, zonas de amasado con harina en el aire y cámaras de fermentación controlada que necesitan su propio ambiente. Separar térmicamente la zona de hornos, extraer el calor en origen y climatizar el resto con conductos con filtración suele dar mejor resultado que intentar enfriar todo el obrador con un único equipo potente.

Grandes volúmenes y humedad en salas de despiece y almacenes de fruta

Una sala de despiece debe mantenerse a 12 °C como máximo durante toda la jornada, con puertas que se abren sin parar hacia cámaras y muelles. La instalación necesita potencia para recuperar la temperatura después de cada apertura y una difusión que reparta el frío sin chorros sobre los operarios. Controlar la humedad es igual de importante, porque una sala fría con humedad alta condensa en techos y estructuras.

Los almacenes de cítricos funcionan con otra lógica. Las cámaras de desverdización necesitan humedad alta para que el fruto no se deshidrate, pero sin que el agua llegue a condensar sobre la piel, y una renovación de aire que evite la acumulación de dióxido de carbono. Las zonas de confección y expedición, en cambio, son naves amplias donde el objetivo es el confort del personal, a menudo con muelles abiertos directamente al exterior.

Mantenimiento documentado y datos para el estudio

Los sistemas de autocontrol basados en APPCC y las auditorías de calidad piden evidencias, no solo equipos que funcionan. Para la climatización eso supone un calendario de limpieza de filtros, baterías y bandejas adaptado a cada sala, registros de cada intervención y productos compatibles con el entorno alimentario. Si la instalación supera los 70 kW de potencia térmica, el RITE obliga además a firmar un contrato de mantenimiento con una empresa mantenedora habilitada. Para el estudio inicial conviene tener a mano esta información:

  • Plano del establecimiento con el uso de cada sala y el recorrido del producto.
  • Temperaturas y humedades de proceso que figuran en el plan de autocontrol.
  • Horarios, turnos y meses de mayor producción.
  • Equipos que aportan calor o vapor: hornos, cocederos, lavadoras o túneles.
  • Incidencias registradas, como condensaciones, desviaciones de temperatura o quejas del personal.

En resumen para tu empresa

Climatizar una industria alimentaria es una decisión de proceso, no solo de confort. La temperatura del producto, el sentido del aire, la humedad y la facilidad de limpieza deben resolverse juntos, y cada actividad, de la horchata a la fruta, los combina de manera distinta. Solvenic Valencia visita obradores, salas de elaboración y almacenes de València y su área metropolitana, revisa con el responsable de calidad la información anterior y entrega una propuesta por escrito, sin compromiso.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se mantiene fría una sala de despiece sin molestar a los operarios?

La clave está en la difusión. Conviene impulsar el aire a baja velocidad desde difusores textiles o de gran superficie, lejos de los puestos fijos, y no con chorros concentrados desde un evaporador sobre la mesa de trabajo. También ayuda separar con cortinas o puertas rápidas los muelles y las cámaras, para que cada apertura no obligue al equipo a trabajar al máximo durante minutos.

¿Por qué gotea el techo de mi sala de elaboración?

Casi siempre es condensación: el aire de la sala lleva más humedad de la que admite al tocar una superficie fría, como el techo junto a una cámara, una tubería sin aislar o un conducto que transporta aire frío. La solución pasa por reducir la humedad de la sala, aislar los elementos fríos y revisar la renovación de aire. Bajar la consigna del aire acondicionado no suele resolverlo.

¿Puedo usar equipos de aire acondicionado domésticos en un obrador?

No es recomendable. Además de quedarse cortos frente al calor de hornos y maquinaria, suelen tener filtros poco accesibles y bandejas difíciles de limpiar, y no están pensados para tantas horas diarias de funcionamiento. En una zona de manipulación, la instalación debe facilitar la limpieza y el registro de las operaciones, algo que los equipos de gama comercial y los sistemas por conductos permiten mejor.

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