Climatización solo para empresas · València y área metropolitana

Instalación

Cómo climatizar una nave industrial o logística en el área de Valencia

Nave logística moderna y vacía con suelo pulido

Pocas decisiones de climatización tienen tanto impacto en una empresa como la de una nave. Un error de planteamiento se paga durante años en consumo, en quejas del personal y, a veces, en mercancía dañada. Y no hay una respuesta única: una plataforma logística de Riba-roja de Túria con muelles abiertos todo el día no se parece en nada a un taller de precisión de Paterna o a un almacén de producto sensible en Massalfassar.

Este artículo repasa las cinco opciones que más se plantean en el área de València, explica en qué casos funciona cada una y propone un orden para decidir. No sustituye al cálculo de cargas que debe hacer un técnico, pero sirve para llegar a esa conversación con las preguntas adecuadas y para entender mejor las propuestas que reciba.

Lo que hay que saber de la nave antes de elegir

La elección empieza por el edificio, no por el catálogo de equipos. Importan la superficie y la altura libre, el aislamiento de la cubierta, la orientación de las fachadas, el número de muelles y cuánto tiempo pasan abiertos, el calor que aportan las máquinas o la iluminación, cuántas personas trabajan y dónde. Una cubierta de chapa sin aislar dispara la carga de verano, y a veces la primera inversión rentable es mejorar la envolvente antes de comprar equipos.

También hay que decidir qué se quiere conseguir. No es lo mismo mantener toda la nave a 24 °C que asegurar condiciones aceptables en los puestos de trabajo o proteger un producto que no tolera cierta temperatura. Desde 2023, el Real Decreto 486/1997 incluye una disposición adicional para los lugares de trabajo que, por su actividad, no pueden quedar cerrados, como muchos muelles de carga, y obliga a proteger a la plantilla de las temperaturas extremas también allí. Los condicionantes propios de estos edificios se detallan en la página de climatización para naves industriales y logística.

  • Planos con superficie, altura libre y distribución de zonas.
  • Tipo de cubierta y de cerramientos, con su aislamiento si se conoce.
  • Número de muelles y portones, y cuánto tiempo están abiertos.
  • Potencia de la maquinaria y procesos que desprenden calor o humedad.
  • Horarios, turnos y número de personas por zona.
  • Requisitos de temperatura o humedad del producto almacenado.
  • Potencia eléctrica contratada y margen disponible.

Equipos rooftop que tratan el aire desde la cubierta

El rooftop es la opción más directa cuando se busca refrigeración y calefacción reales en una nave de altura media. Es un equipo compacto que se coloca en cubierta, toma aire exterior y de retorno, lo trata y lo impulsa por conductos. Al funcionar como bomba de calor resuelve también el invierno sin otra instalación, y en primavera y otoño puede enfriar solo con aire exterior gracias al free cooling, algo que el clima templado de València permite aprovechar muchas horas al año.

Sus límites están en la estructura y en la distribución. La cubierta tiene que soportar el peso y admitir los huecos de paso, y en naves muy altas el aire debe llegar a la zona ocupada sin quedarse arriba, lo que obliga a cuidar difusores y velocidades de impulsión. Cómo se resuelven el izado, la bancada y la red de aire se explica en nuestra página sobre instalación de equipos rooftop.

Enfriadora y climatizadoras cuando hay proceso o varias zonas

La alternativa hidráulica separa la producción de la distribución: una enfriadora o bomba de calor produce agua fría o caliente y unas climatizadoras o unidades terminales tratan el aire en cada zona. Tiene sentido en naves grandes con usos distintos, cuando además del confort hay procesos que necesitan agua fría o cuando se prevén ampliaciones, porque añadir una climatizadora a un circuito existente es más sencillo que sumar otra máquina en cubierta.

A cambio, la inversión inicial y la complejidad son mayores: tuberías, bombas, depósito de inercia, control y un mantenimiento más técnico. En instalaciones de esta envergadura el RITE exige proyecto, porque su artículo 15 solo permite sustituirlo por una memoria técnica hasta 70 kW de potencia térmica. Conviene que el proyecto prevea desde el principio dos o más máquinas de producción, ya que confiar toda la nave a una sola convierte cualquier avería en un problema general.

La letra pequeña de los evaporativos en clima húmedo

Los enfriadores evaporativos hacen pasar el aire exterior por paneles humedecidos; al evaporarse el agua, el aire se enfría y se impulsa dentro de la nave. Consumen poca electricidad y funcionan bien en naves abiertas, porque necesitan una renovación de aire muy alta y una salida para el aire húmedo. Por eso son habituales en talleres y almacenes con portones abiertos, donde un sistema de aire acondicionado convencional perdería buena parte de su efecto.

Su rendimiento depende de lo seco que esté el aire exterior, y ahí está el problema en la costa. En València la humedad relativa media de julio y agosto ronda el 67-68 %, según los valores climatológicos de AEMET. Con 30 °C y un 60 % de humedad, la temperatura de bulbo húmedo está cerca de 24 °C, así que un buen evaporativo impulsa aire a unos 25 °C y muy húmedo. Enfría, pero menos de lo esperado, y no es adecuado si el producto almacenado sufre con la humedad.

Bombas de calor y climatización por zonas

Las bombas de calor aire-agua o aerotermia encajan cuando la nave necesita sobre todo calefacción o cuando se busca electrificar una instalación que hoy funciona con gasóleo o gas. Pueden alimentar aerotermos de agua, suelo radiante en zonas concretas o las propias climatizadoras, y producir agua caliente para vestuarios. En naves con oficinas anexas, un sistema VRV o VRF para las oficinas suele convivir con otra solución distinta para la zona de producción.

La climatización por zonas parte de una idea práctica: no hace falta tratar todo el volumen de la nave si las personas trabajan en áreas concretas. Se climatizan la preparación de pedidos, las líneas de montaje o los puestos fijos con equipos dedicados, se separan con cerramientos ligeros o cortinas de lamas las zonas que lo necesitan y se dejan los pasillos de almacenaje con ventilación. Los destratificadores, que devuelven hacia el suelo el aire caliente acumulado bajo cubierta, ayudan mucho en invierno.

Comparativa rápida y cómo decidir

En la práctica, muchas naves del área de València acaban combinando soluciones. Una plataforma logística puede llevar rooftop en la zona de preparación, VRV en oficinas, ventilación y destratificación en el almacén y, en verano, refuerzo con climatizadoras de alquiler durante las campañas de más actividad. Lo importante es ordenar la decisión: primero qué condiciones se necesitan y dónde, después cuánta carga hay que vencer y, al final, qué equipo lo resuelve con menos consumo y mantenimiento.

La ubicación también influye. En los parques logísticos del oeste metropolitano, donde se concentran grandes naves de distribución, las cubiertas amplias facilitan colocar equipos, pero los muelles trabajan casi sin pausa; quien esté valorando una instalación de climatización en Riba-roja y Loriguilla encontrará allí condicionantes propios. En naves más antiguas de la primera corona, el punto débil suele ser el aislamiento de la cubierta.

OpciónEncaja bien enLímite a tener en cuenta
RooftopNaves de altura media, comercio y logística con zonas cerradasPeso en cubierta y distribución en naves muy altas
Enfriadora y climatizadorasNaves grandes, varias zonas, procesos con agua fríaMayor inversión, proyecto y mantenimiento técnico
EvaporativosNaves abiertas, talleres, calor de procesoPierden eficacia con humedad alta y añaden humedad
Bomba de calor aire-aguaCalefacción eficiente, sustitución de gasóleo o gasTerminales adecuados a la altura de la nave
Climatización por zonasPuestos fijos y áreas definidas en naves grandesSeparar bien las zonas y prever crecimiento

En resumen para tu empresa

Climatizar bien una nave exige conocer el edificio, la actividad y las condiciones que se quieren conseguir antes de hablar de equipos. Si gestiona una nave industrial o logística en València o su área metropolitana y está valorando qué sistema instalar, ampliar o sustituir, podemos visitarla, revisar cubierta, muelles y cargas con usted y presentarle por escrito una propuesta razonada y sin compromiso, preparada por una empresa habilitada RITE.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta proyecto para climatizar una nave?

Depende de la potencia térmica. El artículo 15 del RITE permite sustituir el proyecto por una memoria técnica en instalaciones de entre 5 y 70 kW; por encima de esa potencia hace falta un proyecto redactado y firmado por un técnico titulado competente. Muchas naves de cierto tamaño superan ese umbral, así que conviene contar con el proyecto desde el principio y coordinarlo con la estructura de cubierta y con la instalación eléctrica.

¿Funciona un evaporativo en una nave de Valencia?

Funciona, pero con menos efecto que en zonas de interior más secas. En los días húmedos de verano el aire que impulsa queda pocos grados por debajo del exterior y con mucha humedad, por lo que la sensación mejora sobre todo por el movimiento del aire. Es una opción razonable en naves abiertas y talleres con calor de proceso, y poco recomendable en almacenes con cartón, papel, alimentos o electrónica sensibles a la humedad.

¿Se puede climatizar solo una parte de la nave?

Sí, y en muchas naves es lo más sensato. Se delimitan las zonas donde trabajan personas o donde se guarda producto sensible, se separan con cerramientos ligeros, cortinas de lamas o puertas rápidas y se tratan con equipos dimensionados para ese volumen. El resto se ventila o se destratifica. Conviene prever cómo crecerán esas zonas para que la instalación admita ampliaciones sin tener que rehacerla.

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  1. Revisión técnicaUn técnico estudia el caso y, si falta algún dato, llama para completarlo.
  2. Visita a la instalaciónVemos sobre el terreno los equipos, los accesos y los horarios de la actividad.
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